2025-04-15 13:02:00

Por Camilo Giraldo

Trading: ¿Bonanza, azar o estafa?

El trading ha ganado popularidad en los últimos años, como un método adquisitivo que promete grandes ganancias en poco tiempo y con poco esfuerzo o así lo proponen diferentes publicidades a través de la red.

Aunque la verdad es más compleja que eso: desde un imperante riesgo a perder el capital invertido por la falta de los saberes necesarios del mercado bursátil, hasta las estafas a través de diferentes grupos que prometen seguridad y ganancias en poco tiempo. Toda actividad de trading conlleva riesgos y se convierte en una actividad por demás compleja, haciendo necesaria la educación para evitar estas situaciones y emplear el capital acertadamente.

“La palabra en sí, se traduce al español como comercio, pero se refiere a la compra y venta de activos financieros buscando ganancia mayor, al capital invertido en el proceso.”

El trading representa una fuente de inversión a corto plazo (minutos, días o semanas) para obtener resultados.

Alexander Ríos, economista de la Universidad de Antioquia, especialista en mercados financieros de inversión. Es certificado en el AMV (Autorregulador del Mercado de Valores) y con experiencia como corredor de bolsa. Quien define el trading como compra y venta de instrumentos financieros: "La palabra en sí, se traduce al español como comercio, pero referente a la compra y venta de instrumentos financieros buscando ganancia mayor al capital invertido en el proceso. En esta actividad intervienen habilidades matemáticas, analítica y manejo de las emociones. De la venta se pueda perder o ganar, pero depende de los métodos para interpretar las variaciones del mercado de estos activos, el cual es mediado en parte por el azar, pero con una educación correcta, se puede pronosticar una variable y siempre teniendo presente que el trading se basa en métodos y no es una ciencia” asegura el economista.

Para Ríos, la única manera de pronosticar una variable de los diferentes activos financieros que tiene el mercado es “el entrenamiento de los principios básicos a través de la experiencia, nunca se va a aprender por ósmosis o por un curso breve”. Además, explica que esta actividad “no tiene necesidad de un intermediario, pero si se va a optar por ligarse a uno, debe estar regulado, supervisado y vigilado por la Superintendencia Financiera de Colombia", único ente permitido de otorgar el permiso a los intermediarios, para invertir en diferentes mercados un dinero, ya sea de manera activa, donde el inversor es autónomo de sus decisiones. "Teniendo en cuenta que a corto plazo se tiene altos índices de riesgo; o de manera pasiva, donde la inversión está completamente en manos de terceros, siendo a largo plazo, pero tiene menos riesgo", afirma.

“La superintendencia financiera no se hace responsable por las pérdidas que puedan presentar estas actividades.”

En Colombia la ley 964 de 2005 fue hecha “para regular las actividades de manejo, aprovechamiento e inversión de recursos captados del público que se efectúen mediante valores” siendo el artículo 3 el que especifica cuáles son las actividades del mercado de valores. Sin embargo, la Superintendencia Financiera de Colombia, responde que aún no regula, tampoco tiene que ver con actividades de trading ni compraventa de criptomonedas; se está haciendo un plan piloto, pero al día de hoy la superintendencia financiera no se hace responsable por las pérdidas que puedan presentar estas actividades. Lo que se regula es el manejo del dinero del público, como a los bancos y demás entidades financieras.

Contrastes

Juliana Quiceno es Ingeniera química de profesión, pero hace un año que trabaja con los mercados digitales y es ahora su sustento. Define el trading, según su experiencia, como: "Principalmente el análisis del mercado; saber cuándo comprar, cuándo vender”. Con respecto a los tipos de activos financieros, comenta que “existen muchos dependiendo del mercado, como por ejemplo: están las Binarias, el Forex, las Criptomonedas, los índices sintéticos" y réplica, “está relacionado con el mundo y con lo que acontece”. De su experiencia, indica que ha sido muy positiva, aunque "no ha sido un proceso de la noche a la mañana ni es para volverse millonario. Vengo haciendo esta actividad, considero, de manera profesional, ya que he logrado ganar 15 dólares al día, en contraste con el trabajador colombiano promedio que gana 8 dólares al día y le toca muy duro”. Pero ella, con un detallado análisis y el conocimiento correcto dice haber logrado generar ingresos por el hecho de saber invertir correctamente.

El profesor del Programa Administración de Empresas de la Universidad Católica Luis Amigó, Diego León Restrepo López, también experto en economía y finanzas e inversor con trading, recomienda a cabalidad la preparación a través de la educación financiera antes de invertir y realizar esta actividad; “Hay que ser muy vigilantes con quién se hacen las transacciones” afirma. Al igual que Ríos y Quiceno, explica que en los últimos años el trading ha ganado popularidad en Colombia, lo que según él, está siendo utilizado por personas inescrupulosas que le hablan a la codicia y la usura de las audiencias, prometiéndoles grandes ganancias en poco tiempo y con un margen de error muy bajo, contando con una educación casi nula y depositando su inversión y confianza en terceros sin ningún tipo de respaldo. Esta situación se puede prestar para dos escenarios: una mala inversión, perdiendo el capital y el dinero depositado, en los que supuestamente iban a hacer rendir el dinero o la estafa por la desaparición total de estas personas, y de la inversión en sí, ya sea por la desarticulación de una estafa piramidal o una estafa simple, donde se roban todo el capital.

Alejandro Duque es un coreógrafo oriundo de Medellín, quien el año pasado se unió a un grupo supuestamente de trading donde se le pidió una suma de dinero para iniciar. Pero este paisa, además de coreógrafo, tiene un pregrado en administración de empresas, donde logró adquirir conocimientos en inversión bursátil y trading y por esto, logró identificar la “máscara” con la que operaba, el grupo mencionado al inicio. Bajo una investigación rigurosa que les hizo descubrió que en realidad era una estafa piramidal. Por estas razones, no presentó pérdidas, puesto que se retiró oportunamente antes de que, en sus palabras: “se desaparecieran sin dejar rastro, donde eliminan cuentas y páginas web y ponen a perder a todo el mundo”.

“Perdí 500 dólares por invertir en una cuenta falsa”

Caso contrario es el de Carolayn Vásquez Arroyave, una estudiante de comunicación social, quien relata que conoció el trading por unas amigas de confianza que estaban invirtiendo en una plataforma de esta índole. “Al ver los resultados me motivé y dije: quiero estar ahí”. La primera inversión la realiza bajo la plataforma de nombre Okcoin que no está constituida legalmente, puesto que era una copia de la aplicación legal que lleva el mismo nombre. La suma inicial fue de 500 dólares, donde se les pedía traer a más personas para generar más ingresos. La aplicación desapareció, y con ésta las inversiones tanto de Carolayn como de sus afiliados. En un segundo intento se vinculó a otra aplicación de nombre Global, donde invirtió 200 dólares con el mismo resultado, otra vez hubo una desaparición súbita, una pérdida. “Por ser ilegales, era muy difícil rastrear ese dinero, además de que lo repartían entre varias carteras y era dinero de mucha gente”. Por último, menciona que denunció la situación pero que no espera justicia en su caso.

Ejemplos sobran

Entre el 2012 y 2014, según datos de la página oficial de la Fiscalía General de la Nación, el señor Leonardo Fabio Vargas fue judicializado por presunto integrante de "Los Banqueros" bajo los cargos de delitos de concierto para delinquir en concurso heterogéneo con estafa masiva y falsedad personal por la captación de capital, con la promesa de aumentarlo en varios departamentos de nuestro país. Otro caso, es el de las empresas como S.A.S. Proyecciones e Inversiones DMG, quienes fueron intervenidas por Superintendencia de Sociedades, alertando sobre su reaparición, recordemos que esta sociedad fue judicializada bajo los cargos de estafa piramidal, las cuales, según la entidad, lograron reunir 2.000 y 11.903 millones de pesos respectivamente, informa la entidad en su página. Del mismo modo, Leonardo Cositorto, cabecilla de Generación ZOE, está siendo juzgado en Argentina por estafa piramidal en dicho país, sus víctimas se extienden por toda Latinoamérica incluyendo Colombia.

“Hacer justicia en este tipo de casos es muy complejo, porque los delincuentes tienen muchas maneras de borrar el rastro.”

En palabras de la Fiscalía General de la Nación, específicamente el director fiscal Rubén Rodríguez “hacer justicia en este tipo de casos es muy complejo, porque los delincuentes tienen muchas maneras de borrar el rastro, no es como un crimen en el mundo real donde puede haber una serie de pistas que lleven a la solución, como huellas dactilares o registros bancarios. Normalmente los que cometen estas estafas tienen educación en informática, desvían el dinero a varias cuentas y las rotan cada cierto tiempo, eliminan las páginas de promoción como las redes sociales, complicando la labor de los investigadores cibernéticos. Se pierde el rastro y no se puede hacer mucho” afirma el fiscal.

Asimismo, según datos proporcionados por la Fiscalía General de la Nación, específicamente por la técnica investigadora Jannet García Marín, en el valle de Aburrá se han presentado 92 casos de estafas financieras virtual, bajo el nombre de “trading” demandados en los últimos dos años, divididos así: en 2021 el municipio de Medellín presentó 34 casos, seguido del municipio de Bello con 6, Envigado con 4, Itagüí con 3 y con 1, Sabaneta y Barbosa, sumando un total de 49. En lo que va del presente año 2022 se han presentado 30 casos en Medellín, 5 en Bello, 4 en Envigado, 2 en Sabaneta, 1 en Girardota y 1 en La Estrella, sumando 43 en lo corrido del año, con una diferencia de 6 casos del año pasado y a falta de 7 meses para terminar el año.

Sin embargo, la fiscalía resalta que la mayoría de las personas no denuncian estas modalidades por sentir vergüenza ante sus familiares y amigos, prefieren no hablar, por eso no existe un número real de las personas que han sido víctimas de esta modalidad. Y, con respecto a la judicialización de los responsables, responde que “Las investigaciones se vienen adelantando en cada uno de los despachos judiciales, pero hasta ahora no hay sentencias condenatorias”.